Nine Inch Nails (Trent Reznor); Artista Estadounidense, masifico el Rock Industrial en la década de los noventas. Trent Reznor escribía, producía e interpretaba todos los instrumentos en sus canciones; en los conciertos una banda lo asistía.
Aunque los sonidos de NIN suelen caracterizarse por ser pesados y agresivos (típicos del rock industrial), Trent Reznor demuestra una vasta profundidad emocional en su interpretación en vivo de “Hurt”.
Mujer, aprende a querer... a quererme mejor. Te mueves lento, eres hecha de fuego, como de lava hirviendo que desciende lento sobre la tierra fértil, acabas con todo. Como si tuvieras algo adentro, llamas en tus ojos… las llamas que me abrazan, yo me dejo, sabes bien.
Mujer caliente, te mueves como si no supieras… como si no me vieras, pero aquí me tienes, de rodillas y sabes bien que viviría en tus pechos, viviría en tu boca, viviría en tus muslos, viviría por ti.
Eres como fuego, eres veneno, eres el diablo en mi… ahora déjame entrar en ti.
Teresita Goyeneche (Octubre/2010)
Robert Johnson; Artista Estadounidense, Considerado el padre del blues, del rock y uno de los mejores guitarristas de toda la historia. Nace en 1911, en una plantación de algodón en Mississippi.
Dice la leyenda, que cuando joven, Johnson tenía un inmenso deseo de volverse un gran músico de Blues. Un día, fue misteriosamente instruido a llevar su guitarra a un ‘Crossroads’ cerca de la plantación Dockery. Allá se encontró con un gigante hombre negro que era, nada menos, que ‘Old Scratch, el mismisimo Diablo. Este le pidió la guitarra a Johnson, y al tomarla, la afinó y tocó un par de canciones. Al hacer esto, selló un pacto con Robert Johnson de inspirarlo para hacer el mejor Blues a cambio de su alma eterna.
A medida que este artista fue cosechando más y más éxito musical, se comenzó a quejar sobre pesadillas que lo mantenían atormentado; pesadillas en que veía ‘perros infernales´ persiguiéndolo. El único desahogo que tenía era su música.
En 1938, Johnson murió envenenado, supuestamente por una novia celosa. La misma leyendas cuenta que la noche de su muerte, este apareció caminando en ‘cuatro patas’, con espuma saliendo de su boca, gruñendo y tratando de morder a los que lo rodeaban, como un perro rabioso. Sus ultimas palabras, escritas en un papel, fueron: “I pray that my redeemer will come and take me from my grave”. Y el Diablo lo hizo.
Que podemos decir, aquí estamos y aquí nos quedaremos por siempre. Celebra la soledad ahogado en lo que venga, porque con nosotros no hay donde ir, pero si mucho por decir, mucho por reír, ningún lugar a donde ir… así que tienes todas las posibilidades del mundo de saber que estando con nosotros, no vas a ningún lado; todo viene a ti. Pero decide ya, te quedas o te vas. Abre la puerta y sal de aquí… sal a la luz, donde todo es más claro y más difícil… más complicado. Lleno de cosas lindas, aire fresco y momentos para llorar de felicidad: dulce alegría. Luego, también puedes cerrar lentamente las puertas del bar, con la misma sonrisa en tu cara que acompaño la nuestra, aquella que oscurezca tus ojos, aquella, tu sabes cuál. Sabes que te quedas aquí, donde no te aseguramos un paraíso de cielo azul, pero sábelo ahora, y sábelo siempre: este es el punto donde se encuentra la vulgaridad con el infierno, el limbo eterno, otra clase de dulzura, ya la reconocerás muy bien. Donde nunca te faltará la ausencia de algo, nunca te faltará nada, nunca te faltaras tú, no estás tú. Después, despídete de todo y siéntate cómodo, porque aquí… aquí es donde no se pasa mal, no se pasa nada mal – Teresita Goyeneche (Septiembre/2010)
Johnny Cash; Artista Estadounidense, probablemente uno de los músicos Norteamericanos más importantes de todo el siglo XX. Desarrolló su propio estilo musical, combinando Rock n’ Roll, Blues, Country y música Folk. Debido a su popularidad y la cantidad de conciertos que tenía que dar, comenzó a tomar anfetaminas y terminó adicto a las mismas. La adicción le costó una entrada a la cárcel en 1965 por intentar ingresar anfetaminas dentro de la funda de su guitarra.
Aunque fue liberado al otro día, esta no fue la primera vez que este artista visitó una cárcel. En 1968, Johnny Cash dio un concierto en la prisión estatal Folsom, donde interpreta esta canción/moraleja; interpretación que emociona de igual manera a su público "presidiario" como a su propia banda. En el año 2003, Johnny Cash muere a los 70 años por complicaciones debido a su diabetes.
Es de día, o tal vez es solo una noche de luna llena con muchas, muchas estrellas. No hay mucho que decir, la verdad. Pero en cambio, todo por sentir… por vivir. Vibrar el momento, hacerlo eterno si es posible. Eternamente ahora. Tomas mi mano y sonrió, tal vez porque así debe ser. No pensaré durante un día. Es por eso, que he decidido tomar tu mano de vuelta. “La felicidad es solo cierta si es compartida”, eso me dijeron alguna vez. Hoy siento que la felicidad es cierta y punto. Existe este momento, existo yo. Soy feliz. Contemplo la sencillez de ser yo en mi cuerpo y se siente fácil, se siente bien. Por hoy no hay lágrimas, ni razones para pensar en que no quiero ser. Por hoy es todo bien, es mi vida, mis cosas, el agua, la luna que sale, las estrellas que me abrazan, tu a mi lado, tu mano que me acompaña, la posibilidad de que nada fuera tan perfecto como ahora, pero lo es, y no hay más que pensar. La vida es ahora, es contigo, es conmigo, es para siempre.
Mi sonrisa eterna… eterna en el tiempo detenido en este instante, se siente bien. Se siente sano, se respira con calma, no se siente forzado y mi piel eléctrica contra el suelo, la hierba, la dulce humedad, la suavidad del aire que invade, el sonido de la increible pesadez de lo liviano. La mirada evasiva de aquellos que rodean mi felicidad me hace sentir agradecida, sigo siendo yo. Estoy viva. Soy feliz. – Teresita Goyeneche (Septiembre/2010)
Sigur Rós; Grupo Islandés, prácticamente desarrollaron su propio sonido al combinar instrumentos sinfónicos, de Rock y una voz claramente autóctona y armoniosa; el mismo sonido con alto contenido emocional y de ‘ensueño’. Son conocidos (e idolatrados) por sus canciones ‘épicas’ que evocan en el oyente sentimientos y sensaciones de inmensa profundidad. Entre estas se encuentra Glosolí, canción que evoca una marcha desde la más básica inocencia: la niñez.